Piratería
y música
Por Courtney Love |
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Hoy deseo hablar de piratería y música.
¿Qué es la piratería? La piratería es
el acto de robar el trabajo de un artista sin ninguna intención
de pagar por ello. No estoy hablando de software del tipo Napster.
Estoy hablando de los contratos de las compañías discográficas.
Quiero comenzar con una historia sobre bandas de rock y compañías
discográficas, y hacer cuentas con los contratos de grabación:
Esta historia habla de una banda importante que consigue un ventajoso
reparto con un 20% de royalties y un millón de dólares
de anticipo. (Ninguna banda importante ha conseguido nunca el 20
% de los derechos, pero da lo mismo.) Estas son mis cuentas "amenas",
basadas en una cierta realidad y quiero decir que como soy positiva,
son unas cuentas mucho mejores que las que haría Edgar Bronfman
Jr. (Presidente y CEO de Seagram, que posee Polygram).
¿Qué le sucede a ese millón de dólares?
Gastan la mitad del millón grabando su álbum. Eso
deja a la banda con 500.000 dólares. Pagan 100.000 dólares
a su manager (20 % de comisión). A su abogado y a su encargado
de negocios les pagan 25.000 dólares a cada uno.
Eso deja 350.000 dólares para repartir entre los cuatro miembros
de la banda. Después de 170.000 dólares de impuestos,
quedan 180.000 dólares. Eso sale a 45.000 dólares
por persona.
Qué son 45.000 dólares para vivir durante un año
hasta que el disco sea lanzado.
El disco es un gran éxito y vende un millón de copias.
(Cómo una banda importante vende un millón de copias
de su primer disco es otra historia, pero se basa en el conocimiento
básico que cualquiera de nosotros tenga sobre monopolios.
Simplemente, las legislaciones antitrust en este país son
básicamente una broma, y apenas nos protegen de no tener
que renombrar nuestro servicio de parques como el "Servicio Nacional
de Parques Phillip Morris".)
Así pues, esta banda lanza dos singles y hace dos videos.
Hacer los dos videos cuesta un millón de dólares y
un 50 % de los costes de producción del video se recuperan
de los derechos de la banda. La banda consigue 200.000 dólares
en ayuda de viajes, que se tendrán que reintegrar.
La compañía discográfica gasta 300.000 dólares
para promoción en radios independientes. Tienes que pagar
la promoción independiente para que pongan tu canción
en la radio; la promoción independiente es un sistema donde
las compañías usan intermediarios para poder fingir
que no saben que las estaciones de radio -el sistema de radiodifusión
unificado- están cobrando por poner tus discos.
Todos esos costes de promoción independiente se cargan a
la banda. Puesto que el adelanto original del millón de dólares
se tiene que devolver, la banda debe 2 millones de dólares
a la compañía discográfica. Si todo el millón
de discos se vende al precio completo sin descuentos u ofertas,
la banda gana 2 millones de dólares en royalties, puesto
que su 20 % les depara 2 dólares de cada disco.
Dos millones de dólares en royalties menos 2 millones en
costos que se tienen que devolver igual a... ¡cero! ¿Cuánto
consigue la compañía discográfica? Ganaron
en total 11 millones.
Cuesta 500.000 dólares fabricar los CDs y adelantaron a la
banda 1 millón de dólares. Más 1 millón
de dólares en los costes de video, 300.000 dólares
en la promoción de radios y 200.000 dólares en ayuda
de viajes. La compañía también pagó
750.000 dólares en derechos de publicación de la música.
Gastaron 2,2 millones de dólares en promoción. Es
sobre todo publicidad al por menor, pero la promoción también
paga esos carteles enormes de Marilyn Manson en Times Square y a
los scouts callejeros que conducen furgonetas repartiendo camisetas
negras de Korn y gorras de béisbol para llevar al revés.
Sin mencionar viajes a shows y efectivo por asesorar para todos
sin excepción.
Lo sumamos todo y la compañía discográfica
ha gastado cerca de 4,4 millones de dólares. Por lo que su
beneficio es de 6,6 millones de dólares; mientras tanto la
banda podía haber estado trabajando en un 7-Eleven.
Por supuesto, lo pasaron en grande. Oírse en la radio, vender
discos, conseguir nuevos fans y estar en la TV está muy bien,
pero ahora la banda no tiene dinero suficiente para pagar el alquiler
y nadie tiene crédito. Lo peor de todo es que después
de esto la banda ya no posee su trabajo... pueden pagar la hipoteca
toda la vida pero la casa nunca será suya. Como dije: Explotación.
Los medios dicen, "Oh, pobres estrellas de pop, tuvieron una buena
temporada. Que se jodan por hablar". Pero yo digo que hablar es
imprescindible. Y la que gente cínica de los medios, que
se fascina más con celebridad que la mayoría de las
celebridades, necesita replantearse sus sistemas de valor.
Cuando miras la referencia de un CD, dice copyright 1976 Atlantic
Records o copyright 1996 RCA Records. Cuando miras un libro, sin
embargo, dirá algo como copyright 1999 Susan Faludi, o David
Foster Wallace. El autor posee sus libros para licenciarlos a los
editores. Cuando el contrato termina, a los escritores les devuelven
sus libros. Pero las compañías discográficas
poseen nuestro copyright para siempre. El sistema está preparado
para que casi nadie consiga ser pagado.
Asociación de la Industria de Grabación De
América (RIAA)
El pasado mes de noviembre, un ayudante del Congreso llamado Mitch
Glazier, con la ayuda de la RIAA, agregó una "enmienda técnica"
a una ley que definió a la música grabada como "prestación
de servicio" según el Acta de Copyright de 1978.
Hizo esto después de que se terminaran todas las audiencias
sobre la ley. Para cuando los artistas descubrieron el cambio, era
demasiado tarde. La ley estaba en camino a la casa blanca para ser
firmada por el Presidente.
Este cambio sutil en la ley de copyright agregará mil millones
de dólares a las cuentas bancarias de las compañías
en los años próximos. Mil millones de dólares
que legítimamente deberían haberse pagado a los artistas.
La "prestación de servicio" ahora pertenece a perpetuidad
a la compañía discográfica.
Según el Acta de Copyright de 1978, los artistas podrían
reclamar el copyright en su trabajo después de 35 años.
Si escribiste y grabaste "Everybody Hurts", conseguiste por lo menos
que te lo devolvieran como herencia para tu familia después
de 35 años. Pero ahora, debido a este pequeño funcionario
corrupto, "Everybody Hurts" nunca se devolverá a tu familia,
y se puede vender al mejor postor.
A través de los años las compañías discográficas
han intentado poner denominaciones de "prestación de servicio"
en sus contratos, y Glazier asegura que "prestación de servicio"
se refiere solamente a una práctica estándar de la
industria. Pero las leyes de copyright no identificaban las grabaciones
de audio como susceptibles de ser llamadas "prestación de
servicio", así que esos contratos no significaron nunca nada.
Hasta este momento. Escribir y grabar "Hey Jude" en estos tiempos
viene a ser la misma cosa que escribir un libro de texto para el
colegio, escribir exámenes estandardizados, traducir una
novela a partir de una lengua a otra o hacer un mapa. Estos son
los tipos de cosas denominadas "prestación de servicio".
Y escribir un examen estandardizado es un prestación de servicio.
No hacer un disco. Por lo tanto, un ayudante alteró substancialmente
una ley importante cuando él tenía solamente autoridad
para hacer correcciones de estilo. Eso no es lo que aprendí
sobre cómo trabaja el gobierno en mi clase de ética
del Instituto de Secundaria.
Tres meses más adelante, la RIAA contrató al Sr. Glazier
como alto ejecutivo con un sueldo obviamente mucho mayor que el
que tenía como corrector de estilo. La RIAA argumenta que
este cambio era necesario debido a una disposición en la
ley que los músicos apoyaron. Esa disposición evita
que cualquier persona coloque el nombre de una persona famosa como
dirección de Internet sin el permiso de esa persona. Eso
está bien. Yo poseo mi nombre, y debo poder hacer lo que
quiero con él. Pero la ley también creó una
excepción que permite que una compañía tome
el nombre de una persona para una dirección de Internet si
crea un "prestación de servicio". Lo que significa que se
permitiría a una compañía discográfica
poseer tu Website cuando grabas tu álbum "prestación
de servicio". Como dije: Explotación.
Aunque nunca he encontrado en una compañía discográfica
alguien que "creyera en Internet" todos intentan cubrir sus espaldas
asegurándose los derechos digitales. Y no que saben qué
hacer con ellos. Vete a un sitio Web de una banda conocida. Dame
un dólar por cada vez que ves el molesto "página en
construcción". Yo solía molestar a Geffen (cuando
era un sello) para que hicieran mejor su trabajo. Fui ignorada totalmente
durante dos años, hasta que conseguí que me devolvieran
el nombre de mi banda. Las Goo Goo Dolls están luchando para
quitar el control del dominio con su nombre a la Warner Bros, la
cual asegura que posee el nombre porque ha instalado una mierda
de Web site promocional para la banda.
Orrin Hatch, escritor de canciones y senador republicano por Utah,
parece ser la única persona en Washington con una vista progresista
de la ley de copyright. Un ejecutivo dice que no hay nadie en el
Congreso con una visión similar y que "esto nunca habría
sucedido si Sonny Bono aún estuviera vivo". Por cierto, ¿que
ley piensas que utilizó la industria de la grabación
para esta enmienda? ¿El Acta de Redefinición de las
compañías discográficas? No. ¿El Acta
de Copyright de la Música? No. ¿El Acta de Autores
de Prestación de servicio? No. ¿Qué tal el
Acta de Vigilancia de Hogares por Satélite de 1999?
Robar nuestras restituciones del copyright por la noche mientras
nadie miraba, y sin que se lleve a cabo ninguna audiencia, es piratería.
Es piratería cuando la RIAA conspira para cambiar la ley
de la bancarrota para hacer más difícil que los músicos
se declaren en bancarrota. Algunos músicos se han declarado
en bancarrota para liberarse de contratos verdaderamente perversos.
TLC se declaró en bancarrota después de que recibieran
menos de 2 % de los 175 millones ganados por sus ventas de CDs.
Era cerca de 40 veces menos que el beneficio que se repartieron
sus compañías de gerencia, de producción y
de grabación.
Toni Braxton también se declaró en bancarrota en 1998.
Ella vendió por un valor de 188 millones en CDs, pero se
arruinó debido al terrible contrato de grabación que
le pagaba menos de 35 centavos por álbum. La bancarrota puede
ser la única defensa de un artista contra un reparto verdaderamente
horrible y la RIAA desea eliminarla.
A los artistas les gusta creer que podemos hacer montañas
de dinero si tenemos éxito. Pero hay centenares de historias
sobre artistas de los 60s y 70s que se arruinaron porque nunca vieron
una moneda de sus discos de éxito. Y hoy el éxito
verdadero sigue sin estar a tiro para un artista nuevo. De los 32.000
nuevos lanzamientos que hay cada año, solamente 250 vende
más de 10.000 copias. Y menos de 30 llegan a platino.
Las cuatro mayores corporaciones de grabación financian la
RIAA. Estas compañías son ricas y bien representadas
obviamente. Los artistas y los músicos de grabación
realmente no tienen dinero para competir. Los 273.000 músicos
que trabajan en América ganan cerca de 30.000 dólares
por año. Solamente el 15% de los miembros de la Federación
Americana de Músicos trabaja constantemente en música.
Pero la industria de la música es un negocio de 40 mil millones
de dólares al año. La mitad de esa renta viene de
los Estados Unidos. Las ventas anuales de casetes, de CDs y de vídeos
son mayores que el producto nacional bruto de 80 países.
Los americanos tienen más lectores de CDs, radios y vídeos
que bañeras.
Muchas historias nos hablan de artistas -algunos de ellos de los
60s y 70s, autores de canciones de enorme éxito de las que
todos gozamos, utilizamos y cantamos- viviendo en pobreza total,
sin haber recibido nunca ningún pago. Sin ni siquiera tener
acceso a un sindicato o al cuidado médico básico.
Artistas que han generado miles de millones de dólares para
la industria y que murieron arruinados y sin cuidados.
Y no son agentes o participantes. Son los dueños, los autores
y los ejecutantes legítimos de composiciones originales.
Esto es piratería.
La tecnología no es piratería
Mi opinión sobre esto no está muy formada todavía
por lo que, mientras hablo de Napster, entiende por favor que no
estoy totalmente informada. Me pondré en primera línea
para defender una acción de clase para proteger mi copyright
si Napster e incluso el Gnutella más avanzado no trabaja
con nosotros para protegernos. En otras palabras, estoy del lado
de Lars Ulrich (batería de Metallica), y me siento realmente
mal porque él no sabe cómo exponer su caso sin una
pataleta que suene más razonable que la que he visto hoy.
También pienso que Metallica está dando demasiada
pena. Es anti-artista, por un motivo. Si un artista habla claro,
el artista consigue ser aplastado: Explotación. No se lo
crea demasiado, muchacho. No es piratería cuando los chicos
intercambian música en Internet usando Napster o Gnutella
o Freenet o iMesh o emitiendo sus CDs en los canales de My.MP3.com
o de MyPlay.com. Es piratería cuando los individuos que dirigen
esas compañías hacen repartos laterales con los abogados
del monopolio y los sellos mayores para así ser "el amigo
de los sellos", y no de los artistas.
Los artistas que graban esencialmente han estado regalando su música
gratis en el viejo sistema, por lo tanto la nueva tecnología
que expone nuestra música a un público más
numeroso puede solamente ser una cosa buena. ¿Por qué
estas compañías no están trabajando con nosotros
para crear una cierta paz?
Hubo mil millones de descargas de música el año pasado,
pero las ventas de música suben. ¿Dónde está
la evidencia de que las descargas dañan el negocio? Las descargas
están creando más demanda.
¿Por qué las compañías discográficas
no están abrazando esta gran oportunidad? ¿Por qué
no están intentando hablar con los muchachos que intercambian
recopilaciones para aprender qué es lo que les gusta? ¿Por
qué la RIAA está demandando a compañías
que están estimulando esta nueva demanda? ¿Qué
ganan yendo detrás de gente que intercambia ficheros MP3
que suenan mal? ¡dinero! Un dinero que no tienen ninguna intención
de repartir con nosotros, los autores de sus beneficios.
En este momento los genios del coleccionismo de discos que utilizan
Napster tampoco tienen acceso a las rarezas, a menos que se vayan
al techno. Apenas algún fan de REM pre-1982, nada de punk
de los 60s, incluso Alan Parsons Project estaba poco representado
cuando intenté encontrar a algunos colegas en Napster. La
mayor parte, eran muchachos de universidad sin mucha imaginación.
Es quizá la estadística la que se ocupa de esto -y
en este caso, a My Bloody Valentine y a Bert Jansch no les van a
timar todavía. Aún hay tiempo para negociar.
Destruyendo el acceso tradicional
En algún sitio a lo largo del camino, las compañías
discográficas calcularon que es mucho más provechoso
controlar el sistema de distribución que consolidar a los
artistas. Y puesto que las compañías nunca tuvieron
competencia, los artistas no tenían ningún otro lugar
donde ir. Las compañías discográficas controlaron
la promoción y la comercialización; solo ellas tenían
la capacidad de conseguir montones de tiempo de radio, y poner discos
en todas las cadenas de grandes almacenes. Ese poder les puso sobre
los artistas y las audiencias. Son los amos de la plantación.
Ser el guardián de la puerta era el lugar más provechoso
donde estar, pero ahora estamos en un mundo casi sin puertas. Internet
permite que los artistas se comuniquen directamente con sus audiencias;
no tenemos que depender solamente de un sistema ineficaz donde la
compañía discográfica manda nuestros discos
a la radio, a la prensa o a la venta al por menor y después
se sienta y espera que los fans descubran nuestra música.
Las compañías discográficas no entienden la
íntima relación entre los artistas y sus fans. Ponen
discos en la radio y compran una cierta publicidad y esperan lo
mejor. La distribución digital nos da a todos acceso mundial
e inmediato a la música.
Y los filtros están sustituyendo a los guardianes de las
puertas. En un mundo donde podemos encontrar cualquier cosa que
deseemos, siempre que lo deseemos, ¿para qué vale
una compañía? Para filtrar. Un filtro sirve cuando
entiende a la vez las necesidades de los artistas y del público.
Las nuevas compañías deben ser conductos entre los
músicos y sus fans.
La única manera que tienes ahora para conseguir música
es pagando unos 17 dólares. En un mundo donde la música
costase un centavo, un artista podría vender 100 millones
de copias en lugar de apenas un millón. El sistema actual
trata de evitar que los artistas encuentren una audiencia porque
también tiene mucha escasez artificial: promoción
de radio limitada, espacio limitado en los almacenes y un número
limitado de posiciones en las listas de la compañía.
El mundo digital no tiene ninguna escasez. Hay maneras incontables
de alcanzar a una audiencia. La radio ya no es el único lugar
para oír una nueva canción. Y las minúsculas
tiendas de discos del centro comercial no son el único lugar
para comprar un CD nuevo.
Me voy
Ahora los artistas tienen opciones. Ya no tenemos que trabajar con
las grandes compañías, porque la economía digital
está creando nuevas maneras de distribuir y de vender música.
Y los "amos" no lo van a hacer. Eso significa que la clase esclava,
a la que represento, tiene que encontrar formas de salir de estos
contratos. Esto carecía de importancia antes, por eso todos
permanecíamos así.
Quisiera que el caso que enfrenta al código del trabajo de
California con mi contrato de siete años significara algo
para los otros artistas. (Universal Records me demanda porque los
dejo ya que mi empleo se terminó; ellos dicen que un contrato
de grabación no es un contrato personal; porque la industria
de la grabación -que, como hemos podido comprobar, son un
grupo de presión excelente, consiguiendo como hicieron que
un funcionario rechazara el derecho de Don Henley o Tom Petty de
ceder su copyright a sus familias- en California, en 1987, presionó
para aprobar una enmienda que anuló los contratos de grabación
como contratos personales, o algo así. Quizá. Una
especie de. Un poco. Y una vez más, desapercibidamente, se
salieron con la suya)
Ese es el motivo por el que estoy dispuesta a hacerlo defendiéndome
con uñas y dientes. Espero que me no hagan ningún
caso o que me odien por seguir este pleito. Cuento con que el tratamiento
que le están dando a Lars Ulrich será el cuatro veces
mayor para mí. Perfecto. Por lo menos serviré a un
propósito. Soy artista, y una buena artista creo, pero no
soy esa artista que tiene que estar tocando a todas horas, ni esa
que tiene que dejarse joder. Quizá mi pereza y mi racha auto-destructiva
finalmente recompensarán y servirán a la comunidad
que las necesita desesperadamente. No pueden torturarme como hicieron
con Lucinda Williams. Vosotros, los divertidos punto-comunistas.
Juntad toda vuestra mierda, Vcs mamones.
Deseo trabajar con gente que crea en la música y en el arte
y la pasión. Y yo solo soy la punta del iceberg. Estoy dejando
el sistema de las grandes discográficas y hay centenares
de artistas que van a seguirme. Hay una oportunidad increíble
para las nuevas compañías que se atrevan a hacerlo
bien.
¿Cómo puede cualquiera defender al sistema actual
cuando falla en entregar música a tantos fans potenciales?
¿Que solamente espera de sí mismo un ratio de éxito
de un 5% al año? El status quo nos da una cultura aburrida.
En una sociedad de más de 300 millones de personas, solamente
30 nuevos artistas cada año venden un millón de discos.
Mirándolo como se mire, es un fallo enorme.
Puede que cada fan gaste menos dinero, pero también puede
que cada artista tenga más oportunidades para vivir de esto.
Puede que nuestra cultura consiga ser más interesante que
la que pertenece actualmente a Time Warner. No estoy loca. Hazte
una pregunta, ¿alguien de vosotros conecta de alguna manera
con los medios de Time Warner? Creo que hay muchos síes a
eso y tendría que decir que en ese caso, el presidente McKinley
fracasó al intentar acabar con los monopolios. Quizás
ahora podamos remediar eso.
Los artistas harán ese compromiso si significa que podemos
conectar con centenares de millones de fans en vez de los centenares
de miles que ahora tenemos. Especialmente si desechamos toda esa
basura que el éxito conlleva bajo el sistema actual. Estoy
dispuesta, ahora mismo, a dejar la mitad de esta parafernalia -a
la mierda con toda la parafernalia- en la puerta para tener una
verdadera experiencia de artista. Nos protegen con la parafernalia
para hacernos callar. Así cuando decimos "¡explotador!"
pueden señalar mi traje gratis y decir "Cállate, estrella
del pop".
Tomad mis pantalones de Prada. Que se jodan. Hagamos nuestro verdadero
trabajo. Y los que seamos adictos a la celebridad porque no tenemos
nada más que dar nos desvaneceremos. Y los que seamos adictos
a la celebridad porque estaba allí encontraremos una manera
mejor, más pura de vivir.
Puesto que básicamente he estado regalando mi música
gratis en el viejo sistema, no me asustan los archivos de radio,
de MP3 o cualesquiera de las otras amenazas a mi copyright. Cualquier
cosa que pone mi música a disposición más gente
es fabulosa. Un MP3 suena cutre, pero un álbum bien hecho
suena fenomenal. Y no me importa lo que diga cualquiera sobre las
grabaciones digitales. A estas alturas son buenas para la música
dance, pero intentad escuchar un tono cálido de guitarra
en ellas. Para lo que yo hago, apestan.
Las compañías discográficas están aterrorizadas
con cualquier cosa que desafíe su control de la distribución.
Este es el negocio que insistió en que los CDs se vendieran
en cajas largas de 6 por 12 pulgadas, increíblemente derrochadoras,
solo porque nadie pensaba que se podrían cambiar los compartimientos
de una tienda de discos.
No llamemos "sellos" a los sellos principales. Vamos a llamarles
por su verdadero nombre: Son distribuidoras. Son las únicas
distribuidoras y existen debido a la escasez. Los artistas pagamos
el 95 % de lo que hacemos a los guardianes de las puertas porque
los necesitábamos para conseguir que nuestra música
se oyera. Porque tienen un sistema, y cuando deciden gastar bastante
dinero -completamente recuperable, ya que todo lo debo yo- ellos
pueden empujarte de vez en cuando dentro de este sistema, dependiendo
de muchos de factores arbitrarios.
El sistema de filtrado corporativo, que es el sistema que te trajo
(en mi humilde opinión) un pedazo de mierda como "Mambo No.
5" y no te dejó oír el brillante disco de Cat Power
o el asombroso nuevo disco de Sleater Kinney, obviamente no tiene
-en modo alguno- buen gusto. Pero nunca hemos pagado a las distribuidoras/sellos
importantes por su buen gusto. Nunca han sido como Yahoo y dado
un servicio de filtro.
Había muchos factores que hacían que una distribuidora
se decidiera a empujar un disco a través del sistema:
- ¿Qué poder tiene el manager?
- ¿Quién debe un favor a quién?
- ¿El primo de qué promotor independiente es el
batería?
- ¿En qué parte del ejercicio económico (año
fiscal) está sacando el disco la compañía?
- ¿Son los derechos del artista tan obscenamente malos
que hay casi un 100 % de beneficios en vez de solo el 95 % de
modo que si el disco vende, sea literalmente un robo?
- ¿Cuánto espacio queda en los almacenes este año?
- ¿Era el disco ya un éxito en Europa por lo que
hay presión corporativa para hacerlo funcionar?
- ¿La banda mandará a la mierda sus actuaciones
contratadas para tocar en shows gratuitos para las emisoras de
radio?
- ¿El sonido de la canción del artista suena bastante
como algún otro para que las emisoras de radio lo pongan
porque entra en el sonido del mes?
- ¿El artista metió la canción en una banda
sonora de alguna película de modo que el estudio de la
película pague el vídeo?
Estos factores afectan las decisiones que entran
el sistema. No el gusto del público. Ahora todas estas cosas
se están suprimiendo. Se van o están desapareciendo.
Ya no necesitamos más guardianes de las puertas. Simplemente
no les necesitamos.
Y si no van a hacer por mí lo que yo puedo hacer con mi diseñadora
Web de 19 años en mi propio Website, entonces que se quiten
de mi camino y se vayan al infierno. Permitiré que millones
de personas consigan mi música gratis si lo desean y posiblemente
sean bastante buenos como para dejar una propina si les gusta.
Todavía necesito los viejos procedimientos. Todavía
necesito un productor en la creación de un disco, todavía
necesito salir en la radio (lo cual cuesta mucho dinero), todavía
necesito el espacio de los almacenes para los CDs fabricados, todavía
necesito proporcionar una oportunidad a la gente sin ordenadores
para que pueda comprar el material que hago. Todavía necesito
muchas de estas cosas, pero puedo conseguir estas cosas a riesgo
compartido con una compañía que sirva como conducto
y conozca su lugar. Servir al artista y servir al público:
Ese es su lugar.
EQUIDAD PARA LOS ARTISTAS
Una nueva compañía que de a los artistas equidad verdadera
en su trabajo puede asumir el control del mundo, patear culos y
hacer montañas de dinero. Nos inspiramos en cómo la
gente consigue ser pagada en la nueva economía. Muchos artistas
visuales y diseñadores de software y de hardware tienen verdadera
propiedad sobre su trabajo.
Tengo una sobrina de 14 años. Ella quería ser una
estrella del rock. Antes de eso, quería ser actriz. Hasta
hace seis meses. ¿Qué pensáis que quiere ser
ahora cuando crezca? ¿Cuál es la carrera encantadora,
emancipadora, que ha elegido? Por supuesto, ella desea ser Webmaster.
¡Es un negocio tan encantador!
Cuando la gente hace negocios con los artistas, tienen que usar
un punto de vista distinto. Deseamos ser tratados con el respeto
que ahora se da a los diseñadores Web. No somos trabajadores
de Intel de Portland que visten Dockers y saben "controlar su stress".
No entendemos ni deseamos entender la cultura corporativa.
Siento esas obscenas vibraciones codicia-codicia-codicia de fiebre
del oro que me incomodan mucho cuando hablo con la gente punto-com
sobre todo esto. No podéis meter prisa así a los artistas.
Al menos los tipos curtidos del A&R tienen maneras. No intentéis
competir con ellos. ¡Me hace reir cuando lo hacéis!
Quizás lo podríais haber hecho hace un año
cuando cualquier cosa punto-com sonaba más elegante que todo
lo demás, pero el timo se ha destapado.
El negocio de la "celebridad en venta" se va a acabar, espero, y
la idea de un VC mamón regalando una compañía
con cuatro pisos tan solo porque se puede "chatear" con "Christina"
una vez o dos veces es ridícula. Entré en un chat
hoy, dos veces. Maldito gran negocio. 200 pavos para el software
y un poco de lubricante para la muñeca y un buen apoyo para
el fin de la espalda. ¡Guau! Eso no vale 150 millones de pavos.
... Quiero decir, seguro que sí, si me los queréis
dar.
Servicio "música por propinas". Conozco mi lugar. Soy camarera.
Estoy en la industria de servicios.
Vivo de las propinas. De vez en cuando, voy a estar anclada, pero
eso es aceptable. Si trabajo duro y hago bien mi trabajo, creo que
la gente que disfruta con él va a querer venir directamente
a mí y conseguir mi música porque suena mejor, puesto
que es masterizada y empaquetada por mí personalmente. Estoy
proporcionando una experiencia honesta, verdadera. Punto.
Cuando la gente compra la camiseta no oficial en el parking del
concierto y no la camiseta más cara dentro del lugar, no
es para ahorrar dinero. La camiseta del parking es más barata
y peor hecha, pero es más fácil de comprar. Los vendedores
no oficiales tienen un sistema de distribución mejor. No
hay que esperar la cola y solo tardas dos minutos en comprar una.
Sé que si puedo proporcionar mi propia camiseta que diseñé,
que hice, y proporcionarla tan rápidamente o más aprisa
que los vendedores no oficiales, la gente que haya disfrutado de
la experiencia que he proporcionado estará contenta de soltar
de un poco más dinero para cubrir mis costes. Especialmente
si entienden este contexto, y no están siendo enterrados
con una carga de mierda sobre artistas "subidos".
Es exactamente igual con la música grabada. La verdadera
cosa que se teme de Napster es su sistema simple y excelente de
distribución. Nadie prefiere realmente un archivo MP3 de
Napster, que suena cutre, a lo auténtico. Pero es realmente
fácil conseguir un archivo MP3. Y en el centro de Kansas
puede que nunca veas mi disco porque la gran distribución
es realmente mala si tu disco no está en las listas esta
semana, e incluso entonces tarda un par de semanas para reponer
una copia que generalmente tienen a mano.
También sé cuántas veces he oído en
la radio una canción que me encantó para después
comprar el disco y ver que el álbum era un pedazo de mierda.
Si temen a su propio material de relleno entonces apuesto a que
temen a Napster. Yo temo a Napster porque pienso que el cártel
de las grandes compañías llegará a ellos antes
de que yo lo haga.
He hecho tres discos. Me gustan todos. No he hecho temas de relleno
y todos son trabajos sinceros. No me asusta que oigáis mi
disco de antemano. Si os gusta lo bastante como para hacer que sea
parte de vuestra vida, sé que vendréis a mí
para conseguirlo, siempre y cuando os enseñe cómo
llegar a mí, y siempre y cuando sepáis que ha salido.
La mayoría de la gente no da propina en los restaurantes,
pero las discográficas representan el restaurante que fuerza
a los camareros a sobrevivir con, y a veces compartir, sus propinas.
E incluso luchan para quedarse con parte de sus propinas.
La música es un servicio para sus consumidores, no un producto.
Yo vivo de las propinas. Regalar música gratis es lo que
han estado haciendo los artistas naturalmente todas la vida.
Nuevos modelos
Las compañías discográficas se interponen entre
los artistas y sus fans. Firmábamos tratos terribles con
ellos porque controlaban nuestro acceso al público.
Pero en un mundo de total conectividad las compañías
discográficas pierden ese control. Con un almacén
de espacio ilimitado y los motores de búsqueda inteligentes,
los fans no tendrán ningún problema para encontrar
la música que saben que quieren. Tienen que saber que la
quieren, y eso necesita un negocio de promoción que tiene
un precio.
Si una compañía discográfica tiene una razón
para existir, es la de llevar la música de un artista a más
fans y tiene que entregar más y mejor música a las
audiencias. Tráeme una audiencia mayor o una relación
mejor con mi audiencia o apártate de mi camino. La próxima
vez que lance un disco, podré ir directamente a mis fans
y dejárselo oír antes que nadie.
Aún tendremos que utilizar la radio y la distribución
de CDs tradicional. Las tiendas de discos no van a desaparecer pronto
y la radio sigue siendo la parte más importante de la promoción
de los discos.
Los grandes sellos están nerviosos porque no tienen ningún
control en este mundo nuevo. Los artistas pueden vender CDs directamente
a los fans. Podemos hacer tratos directos con miles de otros Web
sites y promover nuestra música a millones de personas a
los que las viejas compañías discográficas
nunca habrían llegado.
Estamos a punto de tener montones de nuevas maneras de vender nuestra
música: transferencias directas, paquetes de hardware, chips
de memoria, emisiones Web en vivo, y montones de otras cosas que
ni siquiera se han inventado.
Proveedores de contenidos
Pero hay algo que tenéis que comprender. Aquí está
mi carta abierta a Steve Case:
¡¡¡Los avatares no responden!!! ¿qué
va a hacer con los verdaderos artistas? Los artistas no son como
usted. Pasamos por un proceso creativo que es demente y loco. Hay
mucho de búsqueda del alma y de introspección y cosas
desagradables de todo tipo hasta llegar a lo que hay "tras la música".
Mucha gente que no ha estado rodeada de artistas se siente realmente
extraña cuando se sienta a almorzar con nosotros. Quiero
darle un consejo: Aprenda a hablar nuestro idioma. Hable de las
canciones y de la melodía y del arte y de la belleza y del
alma. No, pedazo de capullo tipo-de-los-discos, con suéter
de cachemir se dedique a murmurar que el trato perfecto realmente
es perfecto, Courtney. Puag. Contrate honestamente gente honestamente
dedicada. Estamos en una "nueva economía" ¿no? Usted
se puede permitir hacer eso. Pero no me hable de "contenido".
Me pongo realmente nerviosa cuando me reúno con alguien y
empieza a decir que debería grabar 34 canciones en los seis
próximos meses para tener bastante contenido en mi Web site.
Definir la expresión artística como contenido es una
maldición para mí.
¿Qué infiernos es el contenido? Nadie compra contenido.
La gente real paga dinero por la música porque significa
algo para ellos. Una gran canción no es solo algo para ocupar
espacio en un Web site al lado de las cotizaciones de bolsa y de
los resultados de béisbol.
DEN intentó construir un sitio con contenido no artístico
y no me sabe mal haberlo visto caer. Los shows de DEN parecían
arte si no estabas prestando atención, pero se olvidaron
de emplear a alguien para ser creativo. Así que terminaron
con un montón de contenido que nadie quería ver porque
pensaron que podrían evitar el tratar con personalidades
desafiantes y cambiantes. Porque fueron arrogantes. Y porque fueron
conformistas. Los artistas tienen que tratar con gente de negocios
y la gente de negocios tiene que tratar con los artistas. Nos odiamos.
Inventemos compañías de intermediarios.
Cada artista que hace discos cree y espera darte algo que transformará
tu vida. Si solo estás interesado en mover datos o en vender
banners, habla con esos "artistas" que aspiran a ser llamados proveedores
de contenidos.
No sé si un artista puede aguantar viendo el gusto actual
del público, el gusto del ultimo informe trimestral. Ni pienso
que puedas aguantar siguiendo las estadísticas y satisfaciendo
cuidadosamente las expectativas. No conozco muchas obras de arte
duraderas que fuesen condescendientes o deliberadamente estúpidas
o que fuesen creadas como contenido.
No me digas que soy una marca. Soy famosa y la gente me reconoce,
pero no puedo mirarme en el espejo y ver mi identidad como una marca.
Continúa hablando de marcas y ¿sabes lo que conseguirás?
Ropas malas. Malos peinados. Libros malos. Malas películas.
Y malos discos. Y negocios arruinados. Experiencias que fueron divertidas
durante un año, pero sin lealtad por parte de los empleados
que no hacen mas que enriquecerse mientras te joden. ¿Quién
quiere eso? La respuesta es integridad. Podemos permitírnosla.
Vayamos a por ella otra vez mientras podamos.
También me parece asqueroso intentar llamar a mi música
un producto. No es una cosa que se compra para probar como una pasta
dental o un coche nuevo. La música es personal y misteriosa.
El ser "proveedor de contenidos" es un trabajo de prostitución
que devalúa nuestro arte y no satisface nuestros espíritus.
La expresión artística tiene que ser provocativa.
El problema con los artistas e Internet: Una vez que su arte se
reduzca al contenido, puede que nunca tengan la oportunidad de recuperar
sus almas.
Cuando crees tu negocio para gente creativa, con gente creativa,
ven a nosotros con alguna idea. El proceso de cada cual es diferente.
Y recuerda que es arte. No somos operarios.
Patrocinios
No sé lo que sería un buen patrocinio para mí
o para otros artistas que respeto. La gente habla mucho de los patrocinios,
como una manera de que los artistas consigamos que nos paguen directamente
nuestra música y ganemos unos honorarios. He tratado con
las grandes corporaciones el tiempo suficiente como para saber que
cualquier alianza en la que soy un servicio poseído va a
estar condenada al fracaso.
Cuando acepté permitir que una gran compañía
de refrescos de cola promoviese un show en directo, no habría
podido ser más miserable. Atornillaron sobre cada cosa imaginable.
El lugar estaba vacío pero no había entradas. En el
exterior había miles de personas que querían estar
allí, intentando conseguir entradas. Y había asientos
vacíos que la compañía había comprado
en un paquete global y que no pudo repartir porque eran inexpertos
en música.
Me quedé muda. Tenías que comprar el refresco de cola.
Tenías que marcar un número. Tenías que presionar
un puñado de botones. Tenías que hacer toda esa mierda
que nadie quería hacer. ¿Por qué no solo traer
una lata a la puerta?
Encima de todo esto, me sentía desconcertada por ser un agente
de publicidad para un producto que nunca dejé usar a mi hija.
Además eran un manojo condescendiente de niñatos.
Me trataron como si fuera una putilla desagradecida que debería
estar suplicando por la experiencia de tocar para su maldita soda.
Terminé tocando sin mi camisa y pidiendo sobre el escenario
un pack de seis refrescos de cola de la compañía rival.
También hubo montones de maldiciones malsanas y de desnudos.
De esta manera sabía que sin importar lo tentador que fuese
el dinero, no volverían a hacer negocios conmigo.
Si quieres algún pequeño esclavo obediente proveedor
de contenidos, entonces perfecto. Pero pienso que la mayoría
de los músicos no desean ser responsables de tus burbujeantes
imágenes limpias, sanas, americanas, dulces corrosivas causa-cánceres,
solo para blancos, no se permiten mujeres.
Ni, al contrario, queremos ser responsables de tus imágenes
de licor induce-vicios, hígados descomponiéndose,
violando leyes de trabajo infantil, solo para blancos, no se permiten
mujeres. Como una artista irritable y desafiante digna, tengo pensar
en alternativas. Tampax, quizás.
Dinero
Como usuario, me encanta Napster. Conlleva un cierto riesgo. Oigo
a gente de negocios idealista hablar de cómo los músicos
seríamos músicos no importa cómo y porque,
si nosotros ya lo estamos haciendo gratis ¿para qué
el copyright?
Por favor. Es increíblemente fácil no ser músico.
Como carrera es siempre una opción dura y peligrosa. Nos
motiva la pasión y el dinero.
Eso no es un secreto mal guardado. Es un hecho. Quita el incentivo
de una mayor o menor recompensa financiera y se diluirá el
conjunto de los músicos. No estoy diciendo que solamente
sobrevivirán los artistas puros, como algunos de los más
utópicos que hablan sobre esto. No quisiera que solo sobrevivieran
los artistas puros.
¿Dónde estaríamos todos sin basura? Necesitamos
basura para cubrir nuestra depresión nacional. Los utópicos
también dicen esto porque en sus mentes los artistas "puros"
son todos Ani DiFranco y no exigen mucho dinero. De todos modos
¿por qué todos los utópicos son abogados aficionados
y trabajadores de los grandes sellos? Yo exijo mucho dinero si hago
un enorme trabajo de mérito y gusto a millones de personas,
no os engañéis. En términos económicos,
tenéis una industria que es repugnante y anticuada, pero
cuando trabaja crea un cierto incentivo y una cierta eficacia aunque
absolutamente nadie consiga que le paguen.
Sufrimos como sociedad y cultura cuando no pagamos el valor verdadero
de las mercancías y los servicios entregados. Creamos una
carencia de producción. Se graba menos buena música
si quitamos el incentivo para crearla.
La música es propiedad intelectual y se requiere todo el
dinero y las oportunidades para crear, para pulir y para grabar
un producto acabado. Si invierto dinero y tiempo en mi negocio,
debo ser protegida razonablemente contra el hurto de mis mercancías
y servicios. Durante el juicio contra MP3.com, la RIAA pidió
indemnizaciones de 150.000 dólares por cada pista musical
"propiedad" de un gran sello en la base de datos de MP3. Multiplícalo
por 80.000 CDs, y MP3.com podría deber a los guardianes de
las puertas 120 mil millones de dólares.
¿Pero qué pasa con nosotros? ¿Por qué
no puede MP3.com pagar a cada artista una cantidad fija basada en
el número de sus transferencias directas? ¿Por qué
debe pagar MP3.com 120 mil millones de dólares a cuatro compañías
de distribución, que en la mayoría de los casos no
tendrán que pagar a un centavo a los artistas cuyo copyright
han quitado a través de su sistema de robo organizado?
Es un juicio ridículo. Creo que si se ha incorporado la evidencia
de que en última instancia es solo un gran reparto de efectivo
para dos o tres corporaciones, yo solamente puedo rogar que el juez
en el caso de MP3.com haya visto el caso de la RIAA como la broma
que es. Preferiría cerrar un trato yo misma con MP3.com,
y forzarles a ser "amigos de los artistas", en vez de ser burlada
y que una compañía oculte mi dinero como cuando vende
mis discos por la puerta trasera, a espaldas de todos.
¿Con qué atrevimiento se comportan tan horrorizados
pidiendo respeto a la ley de copyright cuando su industria entera
se basa en piratería? Cuando el Señorito Presidente
del Sello, a quien mi abogado me ha suplicado no nombrar, fue sorprendido
el año pasado vendiendo millones de "limpios" por la puerta
trasera. "Limpios" son discos que no son para promoción pero
que van a ser vendidos. ¿Quién cojones es este individuo?
Él quiere ahorrar un poco de dinero, así que jode
a un artista y se va a casa? ¿Le despiden? ¿Dijo algo
Chuck Phillips del LA Times? ¡De ninguna manera! ¡Este
individuo es una mina! ¡Te invita a cenas impresionantes!
¿Por qué joder el status quo? ¡En cambio vamos
a machacar a Lars Ulrich porque sugirió un punto interesante!
CONCLUSIÓN
Estoy buscando gente que me ayude a conectarme con más fans,
porque creo que los fans dejarán una propina basada en el
disfrute y el servicio que proporciono. No me asusta que consigan
una escucha previa. En realidad esto va a ser una aldea global en
donde mil millones de personas tendrán acceso a un artista
y mil millones personas podrán dejar propina si lo desean.
Es una democratización radical. Cada artista tiene acceso
a cada fan y cada fan tiene acceso a cada artista, y gente que dirija
a los fans hacia esos artistas, gente que dé consejo y valor
técnico es la que necesitamos. La gente que llena el conducto
de distribución e intenta ignorar a los fans y a los artistas
no tiene ningún valor. Esto es un sistema perfecto.
Si vas a crear una compañía que trate con músicos,
por favor, hazlo porque te gusta la música. Ofrece algo de
control y equidad a los artistas e intenta darnos una cierta dirección
creativa. Si la música, el arte y la pasión son importantes
para ti, hay centenares de artistas que están preparados
para reescribir las reglas.
En los últimos años, el negocio desterró de
nuestra cultura la idea de que la música es importante, emocional
y sagrada. Pero la nueva tecnología ha traído una
oportunidad real para el cambio; podemos cargarnos el viejo sistema
y dar a los músicos verdadera libertad y elección.
Un gran escritor llamado Neal Stephenson dijo que América
hace cuatro cosas mejor que cualquier otro país en el mundo:
música rock, películas, software y entrega de pizzas
a alta velocidad. Estas son las formas sagradas del arte americano.
Volvamos a nuestra pureza y a nuestro idealismo mientras aún
lo tenemos a tiro.
Warren Beatty dijo una vez: "el regalo más grande que Dios
nos da es gozar del sonido de nuestra propia voz. Y el segundo regalo
más grande es conseguir que alguien lo escuche."
Y por ello, os estoy humildemente agradecida. |