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Fernando Trueba
Fernando Trueba nace el 18 de enero de 1955, el tercero de ocho hermanos. De pequeño intenta ser pintor pero descubre que tiene mejor ojo que mano y empieza a pensar en el cine al mismo tiempo que en las chicas. Afortunadamente, lucha por ambas cosas. Entre 1974 y 1979 es crítico cinematográfico para La Guía del Ocio de Madrid y después para el diario El País y en 1981 funda la revista Casablanca. En 1978 se enamora de una hija de su amigo, el pintor y bohemio Manolo Huete. Además de su mujer y madre de su hijo Jonás Groucho, Cristina Huete se convertirá en alguien profesionalmente clave para su carrera. Desde las tareas de producción es el alma de todas sus películas. Durante este tiempo realiza sus primeros cortometrajes en 8 y 16 mm con diferente suerte. Pero no saborea su primer éxito hasta En legítima defensa. En 1980 Trueba obtiene el primer éxito real, comercial y de crítica, con Ópera Prima. El actor principal, Óscar Ladoire, logra la Copa Volpi al mejor actor en Venecia. Los ochenta resultan años productivos y Trueba rueda Mientras el cuerpo aguante, un documental sobre el cantautor bohemio Chicho Sánchez-Ferlosio; Sal Gorda; Se infiel y no mires con quién, adaptación al cine de una obra de John Ray Chapman, y El año de las luces, que gana el Oso de Plata en el Festival de Berlín en 1986. Dos años antes ya había fundado su propia productora, con la que ha hecho todos sus trabajos en los últimos 20 años, Fernando Trueba P.C. Posteriormente trabaja para la televisión pero regresa pronto a la gran pantalla con El Sueño del Mono Loco, una película atípica en su filmografía, con Jeff Goldblum entre el reparto. Es de 1993 una celebrada pero efímera incursión de Trueba en la televisión, El peor programa de la semana, conducido por el Gran Wyoming y dirigido por su hermano David.
En los noventa, Trueba se debate entre varios proyectos pero finalmente rueda Belle Époque, con la que alcanza cotas de maestría y que le vale el Óscar de Hollywood de 1994 a la mejor película extranjera. El cineasta se refiere a esta película con un verso de una canción del poeta brasileño Vinicius de Moraes: “La tristeza no tiene fin, la felicidad sí”. Tanto este filme como El año de las luces están firmados conjuntamente por Trueba y el magistral guionista Rafael Azcona, con el que ha declarado compartir un carácter "progresista, no militante, de izquierdas, pragmático, antipuritano, escéptico, antirreligioso, humorístico y optimista".
Después, sin un momento de respiro, emprende Two Much, una comedia íntegramente española rodada en Miami y con reparto internacional (Melanie Griffith, Daryl Hannah, Antonio Banderas...), cuyo guión firma a medias con su hermano David, al que produciría en 1996 su primer largometraje, La buena vida. Ese mismo año recibe el título de Caballero de las Artes y las Letras de Francia.
Y, para cerrar los noventa, en 1999 dirige La niña de tus ojos ambientada en los años treinta y rodada en Praga con la que obtuvo siete Premios Goya. Ya Víctor Manuel le propuso en el año 95 el guión de La niña de tus ojos, del que Trueba escribe varias versiones de guión con Azcona y una version final ( la que se rueda) con su hermano David Trueba.
Desde 2000 hasta 2003 copresentó y dirigió junto a Net Chediack el programa de radio Manteca los viernes por la noche en Radio 3, dedicado al jazz latino. Su pasión por el jazz latino le lleva a dirigir en el año 2000 Calle 54, un musical donde retrata la vitalidad del jazz, filmando actuaciones de los artistas Paquito d’Rivera, Bebo y Chucho Valdés, Cachao, Jerry González, Chano Domínguez, Gato Barbieri, Carlos Patato Valdés, Michel Camilo, Chico O’ Farrell, Eliane Elías y Orlando Puntilla Ríos. Obtuvo dos nominaciones a los Premios Grammy y gana por unanimidad el Premio de la Asociación de Críticos de Jazz de Estados Unidos. Ese mismo año 2000 produce el segundo largo de su hermano David, Obra maestra. En abril de 2002 estrena El Embrujo de Shangai y funda el sello discográfico Calle 54 Record que produce el disco Lágrimas negras con Bebo Valdés y Diego El Cigala, edita el disco Música para los amigos, una colección de joyas de jazz y latin jazz, y coproduce la película de David Trueba Soldados de Salamina. Su último proyecto es una película rodada en Brasil con Carlinhos Brown en torno al “pequeño milagro” de la música que, de alguna manera, protege a los jóvenes de la miseria que les oprime en las favelas. Este mismo año, Calle 54 Records, el sello de Trueba y Net Chediak, publica We could make such beautiful music together, dúo entre el pianista cubano Bebo Valdés y el violinista Federico Britos. |
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